miércoles, 20 de febrero de 2008

"Pero, ¡si es todo natural!"

Quienes nos dedicamos a la clínica hemos tenido, en más de una ocasión, oportunidad de encontrarnos con lindezas del estilo de taquicardias supraventriculares aparentemente provocadas por el comienzo de un tratamiento con "productos naturales" tipo "naturhouse", o con reacciones alérgicas infantiles a elementos tan peregrinos como la Echinacea purpurea. Lo más curioso es que casi nunca los pacientes te advierten de que toman semejantes compuestos durante la anamnesis inicial, y cuando lo descubres te responden con una coletilla que suele parecerse a la siguiente: "Ah, pero si eso es todo natural, no pensé que fuese importante".


El problema radica en la errónea asociación cognitiva entre los términos "natural" y "beneficioso" o "inofensivo". La culpa de esta asociación lingüística la tiene, en parte, la jerga publicitaria a la que los medios de comunicación nos tienen acostumbrados. Los pacientes acaban pensando que todo lo que no es de síntesis química es "bueno", dado que "todo lo natural es beneficioso". Sin pararse a pensar que igual de natural que la Echinacea es el propio virus de la gripe.

En enero se ha publicado en American Family Physician una revisión que analiza una pequeña parte de los inconvenientes de las "terapias naturales": su interacción con el resto de terapias. Según ésta, un 25% de los americanos que toman medicación crónica añaden por su cuenta un suplemento natural (vitaminas, minerales, hierbas, aminoácidos...). Y el 66% de ellos no se lo comunican al médico. De entre ellos, los que más riesgo tienen para sufrir interacciones son los siguientes:

- Pacientes epilépticos

- Pacientes con arritmias

- Pacientes con insuficiencia cardiaca


Desglosemos algunas de las interacciones comprobadas más importantes:


1) Anticoagulantes:
  • La Hierba de San Juan, o hipérico, utilizada como antidepresivo "natural", y el gingseng, utilizado como revigorizante, disminuyen los niveles de anticoagulantes (riesgo de trombosis).
  • El gingko biloba, utilizado como tónico y vasodilatador cerebral, ha demostrado tener actividad antiagregante (riesgo de sangrado intracraneal grave). El ajo también es antiagregante, pero no se han observado sangrados importantes en pacientes que seguían sus controles habituales.
2) Terapia cardiovascular
  • El hipérico disminuye los niveles séricos de verapamilo, digoxina y estatinas, lo que produce crisis hipertensivas, taquicardias descontroladas e hiperlipidemia en los pacientes que tomaban dichos fármacos. Al parecer estos efectos están mediados por la inducción que el hipérico ejerce sobre el citocromo P450.
  • El gingseng, por el contrario, incrementa la digoxinemia, pudiendo desencadenar intoxicaciones digitálicas.


3) Fármacos psicoactivos
Se han notificado casos de síndrome serotoninérgico en pacientes que tomaban previamente ISRS y añadieron por su cuenta hipérico. Esta misma hierba puede afectar a los niveles séricos de benzodiazepinas y antidepresivos tricíclicos.
4) Laxantes
Los laxantes formadores de masa, como el Psyllium (un tipo de fibra "natural"), reducen la absorción de ciertos fármacos, como el litio (desencadenando crisis maniacas) o la carbamazepina (crisis comiciales). Ojo, porque el popular Plantago ovata o la Fave de fuca podrían provocar efectos semejantes por el mismo mecanismo. Para evitarlo, los pacientes deberán tomar sus laxantes en horas totalmente separadas del resto de las medicaciones.

5) Hipoglucemiantes
El gingseng, el psyllium y el cromo poseen una importante (e impredecible) capacidad hipoglucemiante que deberá ser muy tenida en cuenta por aquellos pacientes en tratamiento con antidiabéticos orales o insulina.


6) Antirretrovirales
Varios fármacos "naturales" disminuyen los niveles de antirretrovirales por inducir el CYP3A4. A saber: hipérico (se ha demostrado repercusión clínica), ajo, vitamina C, echinacea, hidrastis y cardo mariano (hay pruebas limitadas de su repercusión clínica). Aquellos pacientes que tomen dichos suplementos deberán ser seguidos más estrechamente para evitar caídas no percibidas de los niveles de CD4.


Estamos acostumbrados a preguntar a los pacientes qué fármacos toman. Pero no estaría de más añadir la pregunta siguiente: ¿Qué otras cosas toma: vitaminas, hierbas, infusiones, tratamientos naturales...? Lo ideal sería que todos los médicos de familia tuvieran apuntada dicha información en el historial del paciente y que en las urgencias no se nos escapase nunca este detalle.

Me quedará siempre la duda de qué hacer si detectamos un efecto secundario grave aparentemente derivado de dichos suplementos naturales. El sistema de notificación de "tarjeta amarilla" no parece estar proyectado para recoger dichos efectos secundarios. ¿Se nos estarán escapando alertas de "farmacovigilancia natural"?

Para más información:

2 comentarios:

Elena Serrano dijo...

Isabel, cuando estuve rotando por Endocrino tuve la posibilidad de ver a dos pacientes con hipertiroidismo secundario a tratamientos adelgazantes de, precisamente, Naturhouse...
Buena tu reflexión de que hay que preguntar " directamente" al paciente sobre la toma de estos productos ya que es frecuente no ser considerados como información relevante por parte del paciente.
Ya que has revisado el tema, ¿ qué te parece crear una lista con los productos a tener en cuenta para tenerla de consulta?.

Isabel dijo...

Puedo ponerme a ello... a ver si saco un rato... :P