lunes, 21 de abril de 2008

Tratamiento hipolipemiante ¿lo manejamos racionalmente?

La hipercolesterolemia es uno de los factores mayores de riesgo cardiovascular fácilmente modificables hoy día, que se confirma en la mayoría de estudios realizados con respecto a este tema. Según un estudio publicado en la revista MED Clin (Barc) 2008 130(7), se calcula que en España, hay una prevalencia de hipercolesterolemia (valor de colesterol total > 250 mg/dl) entre el 17 y el 32%, dependiendo de la edad, el sexo y la región. Por eso se considera que es un problema que requiere de intervención a nivel tanto primario como especializado en vistas a la reducción a largo plazo de las tasas de mortalidad. ¿Pero, somos concientes del coste-beneficio a la hora de recetar?

Una terapia que combina diversos agentes hipolipemiantes para reducir la mortalidad cardiovascular (incluidos la dieta y los ácidos grasos omega 3), y para las estatinas, en concreto, se ha demostrado efectividad en la prevención primaria y secundaria importante.
Existen diversas guías terapéuticas con las recomendaciones sobre a quienes tratar y las cifras objetivo de colesterol para disminuir la morbimortalidad cardiovascular.
En una revisión realizada en el 2004, se concluyó que una reducción del 20% de colesterol LDL con estatinas se consigue una disminución importante de la morbilidad y la mortalidad cardiovascular; y aunque esta meta es difícil conseguir, existen guías para el médico de familia y el internista para planificar objetivos terapéuticos específicos.
Por tanto, se deben instaurar tratamientos, eficaces y efectivos desde los puntos de vista clínico y económico, en beneficio del paciente y en vistas a la mejor administración de recursos en el Sistema Nacional de Salud.
Entonces, se debe seleccionar el tratamiento con mejor relación coste efecto y al evaluar un tratamiento nuevo, es importante, además de demostrar la seguridad y la eficacia, demostrar también su eficiencia, y compararlo con las alternativas eficaces existentes.
Es objetivo de este estudio, por tanto, ofrecer una guía de ayuda a la prescripción racional del tratamiento hipocolesterolemiante con criterios de eficiencia, es decir, teniendo en cuenta tanto la efectividad del tratamiento con estatinas, como el coste de ese tratamiento durante un período determinado.
Los métodos utilizados fueron los parámetros usados normalmente en clínica humana (disminución de valores de colesterol, disminución de las cifras de presión arterial, reducción de factores de riesgo, muertes evitadas, etc.). Tomándose en cuenta las dosis aprobadas para el uso terapéutico de cada estatina comercializada en España, y se han omitido las que no alcanzan un efecto de reducción del 30% en monoterapia o del 40% en combinación con ezetimiba.


Resultados
Cuando se utilizan estatinas solas durante 6 semanas de tratamiento, el coste medio menor fue para simvastatina 20 mg/día y el mayor para atorvastatina 80 mg/día . En el caso de asociación con ezetimiba, se incrementaron notablemente los costes, oscilando entre los 81,95 euros (para simvastatina 10 mg/día + ezetimiba) y los 158,10 euros (de atorvastatina 80 mg/día + ezetimiba).
Resultados que como vemos implican un coste verdaderamente importante para la sanidad publica, teniendo en cuenta la enorme cantidad de pacientes que hacen prevención primaria y secundaria de riesgo cardiovascular.
El objetivo terapéutico deseado se calculó en base a las recomendaciones expresadas en las guías (cLDL < 130 mg/dl, cLDL < 100 mg/dl o las nuevas recomendaciones de cLDL < 70 mg/dl). Según el estudio, para cada valor inicial de cLDL (en mg/dl) se mostró la eficiencia de cada estatina (expresada como Relación Coste-Eficacia) según las cifras de referencia (objetivo terapéutico). Para cada cifra de cLDL inicial se calculó el valor del coste-efectividad de cada estatina, pues para un mismo valor de cLDL (p. ej, 200 mg/dl) hay diferentes alternativas posibles para alcanzar el objetivo terapéutico de cLDL < 130 mg/dl (simvastatina 40 u 80 mg/día, lovastatina 80 mg, fluvastatina 80, atorvastatina 10, 20 y 40 mg, simvastatina 10 mg más ezetimiba, pravastatina 20 mg más ezetimiba, y lovastatina 20 mg más ezetimiba), pero cada una de ellas con diferente coste-efectividad.(para mas información ver tabla de artículo).


Discusión
Para evaluar la calidad de la prescripción, el tratamiento farmacológico debe ser efectivo y al menor coste posible.
La idea de la evaluación económica de los medicamentos debería pasar de ser un medio para la contención del gasto farmacéutico a ser una herramienta que contribuya decisivamente a la utilización más racional de éstos, y mejorar la utilización de los recursos disponibles. Hacer un equilibrio entre los beneficios a los pacientes, incluidas medicaciones nuevas y de demostrada eficacia, así como los fármacos ya disponibles y eficaces a tales efectos, en los que el gasto sanitario sea justificable.
Todo esto teniendo en cuenta que el coste de los medicamentos empleados para el control de la hipercolesterolemia, según un trabajo realizado en el ámbito de la atención primaria, es el principal gasto ha tener en cuenta (supuso más del 64% del total de costes directos sanitarios, incluidas las visitas al médico y las pruebas analíticas).

1 comentario:

Anónimo dijo...

Perdona pero podrias pasarnos las referencias al articulo original ??
no he sabido encontralo,
grácias

interesante blog que seguimos algunos Rs i algun que otro tutor.

Carlos manzano