domingo, 20 de abril de 2008

Un coágulo de sangre llega al pulmón: Embolia pulmonar

Se denomina tromboembolismo pulmonar a una enfermedad producida por un coágulo de sangre, formado en otra parte del cuerpo, que llega a los pulmones. Es muy frecuente que se forme en las venas de las piernas. Es importante señalar que si el coágulo es demasiado grande puede producir la muerte del paciente.

¿Qué síntomas produce?

Puede ser desde asintomático hasta aparecer síntomas generales que pueden darse en otras muchas enfermedades.

Los que con más frecuencia aparecen son: dolor repentino en el pecho, dificultad para respirar, tos con sangre, mareo y desmayo, fiebre, ansiedad entre otros.

¿Qué factores de riesgo se relacionan con la embolia pulmonar?

- Cirugía reciente: cadera, rodilla, abdominal, ginecológica etc.
- Problemas cardíacos
- Edad avanzada
- Uso de anticonceptivos orales
- Haber sufrido un infarto cardíaco o embolia cerebral.
- Períodos prolongados de inmovilidad ( estar en la cama por enfermedad, por ejemplo)
- Cáncer
- Parálisis
- Enfermedades hereditarias de los factores de la coagulación.

¿Cómo se diagnostica?

Como hemos comentado anteriormente, el tromboembolismo pulmonar presenta unos síntomas que no son específicos que se pueden presentar en otras muchas enfermedades. Esto hace que el diagnóstico sea difícil y sea importante el historial médico del paciente así como la exploración física.

Otras exploraciones complementarias que se pueden realizar son:

- análisis de sangre,
- radiografía de tórax,
- electrocardiograma,
- gasometría arterial: analiza el oxígeno y dióxido de carbono en sangre.
- Dímero D: detecta si se han formado coágulos.
- Eco-doppler: detecta trombos en las venas de las piernas.
- TAC
- Gammagrafía pulmonar: estudia la circulación sanguínea y la ventilación de los pulmones.
- Arteriograma pulmonar - inyecciones para mostrar las arterias de los pulmones coágulos.


¿ Cómo se trata?

El tratamiento inmediato, generalmente, incluye la administración de anticoagulantes (heparina) durante unos días, seguidos de acenocumarol (Sintrom). Así se intenta estabilizar el coágulo, prevenir que se formen nuevos coágulos. Si el coágulo es grande, pueden requerirse medicamentos trombolíticos (“destructores de coágulos”) para eliminarlo.
Generalmente, en un paciente con factores de riesgo para desarrollar una trombosis en las venas de la pierna se le administrará heparina subcutánea ante situaciones como una cirugía (de cadera, rodilla, abdominal u otras) o reposo absoluto de más de cinco días.