viernes, 2 de mayo de 2008

¿ Por qué es importante cuidar nuestra boca?


Uno de los artículos elegidos para comentar este mes de abril trata de la infecciones dentales. Podemos decir que la caries dental la enfermedad más común en niños y adultos.

¿Qué es la caries?

Es una infección causada por bacterias en la boca. Destruyen primero el esmalte ( la capa externa más dura del diente) y después pueden llegar hasta la dentina ( tejido que se encuentra debajo del esmalte) del diente.
La caries no duele pero si no se trata puede llegar a producir un aumento de la sensibilidad con alimentos que produzcan cambios de temperatura bruscos.

¿Cómo prevenirla?

Uno de los factores más importantes es mantener una buena higiene dental. Se debería de realizar un cepillado de dientes al menos dos veces al día con pasta que contenga flúor así como utilizar hilo dental (para limpiar los espacios entre los dientes).

En niños menores de dos años no es recomendable usar pasta con flúor porque existe riesgo de que ellos traguen la pasta de dientes y consuman más cantidad de flúor de la recomendada. A partir de los seis años de edad, pueden usar pasta con flúor regularmente.

El flúor es un elemento que ayuda a fortalecer el diente y por esta razón el agua que consumimos del grifo tiene la cantidad necesaria para proteger a nuestros dientes.

Se deben evitar dietas ricas en azúcares ya que éstas aumentan el riesgo de caries.

Por último señalar que es recomendable realizar una visita anual al dentista a partir del primer año de vida.

¿Qué es la pulpitis?

Conocemos con el nombre de pulpitis a la inflamación de la pulpa del diente. La pulpa es el tejido localizado dentro del diente y que contiene los vasos sanguíneos y los nervios. Puede llegar a producirse cuando la caries no se trata y va profundizando hasta afectar a la pulpa del diente. La zona estará roja, hinchada y caliente y produce dolor.

¿Qué son las infecciones periodontales?

Se define como una infección de la encía (tejido blando de la base del diente). Si esta infección no se trata se puede llegar a producir pérdida del hueso que está alrededor del diente. Estas infecciones se pueden contagiar por la saliva, por uso de cepillos de dientes en común o de cubiertos.

Como medida de prevención es importante cepillarse los dientes, utilizar hilo dental así como realizar enjuagues bucales cada día.

En este tipo de infecciones y en las intervenciones que practique su odontólogo sólo se recomienda el uso de tratamiento antibiótico en determinadas situaciones y no se debe hacer de forma generalizada.