jueves, 26 de febrero de 2009

Análogos de insulina frente a insulina humana


Un interesante meta-análisis publicado en el CMAJ de febrero nos ayuda a comprender el papel de los análogos de insulina en el tratamiento de la diabetes mellitus.

¿Qué se conocía sobre el tema?

Los novedosos análogos de la insulina (lispro, aspart, glardine) obtenidos por ingeniería genética han sido propuestos como sustitutos avanzados de las insulinas clásicas (NPH, regular).

Existen diversos estudios que por separado muestran ventajas de los análogos sobre las insulinas clásicas, en especial para la prevención de hipoglucemias.

¿Qué aporta de nuevo este artículo?

Al realizar un meta-análisis de todos los estudios disponibles, los autores concluyen que:

- la calidad de los ensayos clínicos es baja, con una gran disparidad de resultados
- los análogos de la insulina ofrecen mejor control sobre la hemoglobina glicosilada , pero con una magnitud que no es clínicamente significativa (aunque lo sea estadísticamente): -0,09% en diabetes tipo I y no significativa en tipo II.
- los análogos de la insulina parecen provocar para algunos subgrupos de pacientes menor riesgo de hipoglucemias aunque esto no es consistente para todos los grupos.

¿Qué importancia tiene este artículo para los residentes en medicina de familia?

El uso de análogos de insulina está siendo promovido activamente por la industria farmaceútica. Sin embargo aún no existen evidencias suficientes que apoyen el uso masivo de estos análogos, puesto que con las insulinas humanas tradicionales se consiguen controles similares, y el riesgo de hipoglucemias es mínimo si se ofrece una buena educación diabetológica.

Los análogos podrían plantearse como opción terapeútica de segunda línea en pacientes con mayor riesgo de hipoglucemia o en aquellos en los que el modo de administración de los análogos sea más conveniente en términos de calidad de vida.

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